El caballero peleaba contra el dragón dándolo todo en cada golpe. Blandía su espada con decisión, con entusiasmo, sabiendo que cada estocada añadía magnificencia al futuro libro sobre su hazaña hasta que, tras muchas horas, aquel monstruo perdió la batalla y, con un humeante suspiro, cayó al suelo perforado por la espada. Orgulloso, el caballero miró alrededor buscando a alguien que atestiguara su victoria.
-¿Habéis visto la lucha? -preguntó a un campesino que se acercaba por una senda próxima-. Soy un héroe.
-¿Héroe? -repitió el campesino-. ¿Por haber matado a un simple dragón?
-¿Simple dragón? ¡Ese monstruo era una amenaza! Merezco un hueco en la historia.
-¿Historia? Me temo que su hazaña no es más que el prólogo. Mire.
El caballero escaló la loma que le indicaba el campesino cayendo derrotado al llegar arriba. Abajo, un grupo de dragones se entretenía sin estorbos incendiando la cosecha.
Querido diario:
antes que nada tengo que confesarte que nunca creí que tuviera las fuerzas suficientes como para escribir diariamente, sobre todo teniendo en cuenta que debería hablar sobre mí y lo que me pasa en la vida. ¿Y de qué escribo si no me ocurre absolutamente nada? Tengo dieciséis años y las vivencias de un niño de dos. No tengo novio, ni amigas, sigo siendo virgen… ¿Se puede ser más fracasada? Quizá sí, pero ya te explicaré mañana.
———————
Como te anticipaba hoy iba a ser un día horrible, y así ha sido. Habiendo sacado la mejor nota de la clase en el examen de literatura me ha tocado sufrir la mayor humillación de mi vida. Un chico de la última fila, Marcos, me llamó empollona y el resto de la clase rió la gracia. Incluso me tiraron bolas de papel… Poco importó que el profesor llamara al orden, el daño ya estaba hecho. Volví a mi asiento con un nudo en el estómago, con los ojos a punto de estallar en lágrimas… Igual que ahora. No me salen las palabras. Creo que se quedaron en clase, en la nota de aquel examen, junto con mi dignidad. ¿Por qué habré nacido con este cuerpo? Como me gustaría ser como las otras chicas: guapa, simpática, atractiva a ojos masculinos… Ojalá tú fueras un genio y yo una princesa de cuento. Leer el resto de la entrada »
El coche derrapó con un brusco volantazo enfilando la calle Marina en dirección al Puerto Olímpico. Despertó en los viandantes tanta curiosidad como miedo en los vehículos que driblaba, aproximándose con rapidez al hotel Arts hasta que este se hizo gigante.
-¿Todavía nos siguen? -preguntó el conductor derrapando de nuevo a la derecha-. ¿Los hemos perdido?
La entrada a la Ronda Litoral estaba tan atascada como siempre, pero eso no le amilanó.
-¡Acaban de girar! -gritó el copiloto mirando a través de la luna trasera-. ¡Nos van a coger!
-Todavía no estoy preparado para ir a la cárcel.
Tras pronunciar estas palabras el conductor empuñó el cambio de marchas, apretó el embrague y metió quinta al tiempo que aceleraba soltando el otro pedal. El BMW rugió como una fiera salvaje y, adelantando a los coches que aguardaban a entrar en la Ronda, pasó entre estos y el muro de la autovía con una precisión tan milimétrica que ni siquiera el aire pudo circular por los costados.
-¡Los perdemos! -gritó el copiloto-. ¡Jefe, es usted un genio!
Leer el resto de la entrada »
-”El sol nos envejece hasta consumirnos”.
Presté atención a aquella cita sabiendo que acabaría anclada a mi memoria. ¿Quién podría haberla dicho aparte de Martín? Aquel hombre maduro, de pelo largo y canoso, con sus ojos grises atrapados tras el enorme cristal de sus gafas de pasta negra, poseía un don para las frases lapidarias. Y para el análisis en general de todo cuanto le rodeaba.
-Te lo digo en serio -continuó-. El sol nos consume. Llevo veinte años en este bar, trabajando catorce horas de lunes a domingo. Lo sé, parece excesivo. Pero, gracias a eso, he conseguido mantenerme a salvo de los rayos.
Martín podía parecer lunático, descerebrado, o un simple cuerdo encerrado por error en un manicomio, pero siempre conseguía hacerte reflexionar mientras te servía una cerveza con su correspondiente pincho de tortilla, especialidad de la casa, una pequeña tasca a varios metros bajo tierra.
Leer el resto de la entrada »
Sábado, Marzo 28, 2009
drama
-Y ahora… -gritó el presentador. La multitud enfervoreció-. ¡La estrella del espectáculo!
“¿Por qué cogí este trabajo?”, pensó mientras aguardaba nerviosa entre bambalinas. “¿Qué es lo que le he hecho a la vida para acabar en este sitio? Por más que trato de explicármelo no logro entenderlo. Era buena estudiante, una alumna ejemplar para la mayoría de profesores de mi instituto… Y ahora estoy aquí, abandonada en este pueblo de mala muerte”.
-Venida desde el estado de Utah…
“Ni siquiera me despedí de mis padres. ¿Qué dirían si me vieran vestida de esta manera?”. Observó sus zapatos de tacón, de color negro, a juego con el resto del atuendo, un minimalista bikini en látex. “Seguro que de la decepción no volverían a mirarme a los ojos. He sido su hija preferida aunque no me lo dijeran nunca, siempre por delante de mis otros dos hermanos. Hicieron un sacrificio tan grande para poder pagarme los estudios en la mejor universidad de California… Y yo los malgasté en apenas una semana”.
Leer el resto de la entrada »
Comentarios